Biden gana con holgura las primarias de Carolina del Sur, la primera cita del calendario electoral demócrata | Elecciones USA

El presidente de EE UU, Joe Biden, ha ganado con facilidad este sábado las primarias demócratas de Carolina del Sur, un estado con un importante electorado afroamericano que en 2020 le permitió salvar su entonces tambaleante candidatura a la Casa Blanca. El actual mandatario ha derrotado con claridad a los dos correligionarios mejor situados en la papeleta: el representante por Minnesota Dean Phillips y la escritora de libros de autoayuda Marianne Williamson. Biden ha obtenido el 96% de los votos y se ha llevado los 55 delegados en juego para la convención demócrata de agosto.

“En 2020, fueron los votantes de Carolina del Sur quienes demostraron que los expertos [demoscópicos] estaban equivocados, insuflaron nueva vida a nuestra campaña y nos pusieron en el camino de ganar la presidencia”, ha dicho el candidato en un comunicado. “Ahora, en 2024, el pueblo de Carolina del Sur ha hablado de nuevo y no tengo ninguna duda de que nos habéis puesto en el camino de ganar la presidencia de nuevo, y hacer que Donald Trump sea un perdedor… de nuevo”.

Su apuesta personal por que Carolina del Sur fuera la primera cita de las primarias del partido, alegando la mayor diversidad racial de la población del estado en comparación con los Estados más tradicionales de Iowa y Nuevo Hampshire, abrumadoramente blancos, ha valido todos los esfuerzos que desplegó ante el Comité Nacional Demócrata, el primero de ellos la modificación del calendario electoral, trasladando la contienda en ese estado desde el cuarto lugar al primero. Carolina del Sur es un estado republicano, pero el 26% de sus residentes son negros. En las elecciones generales de 2020, los votantes negros representaron el 11% del electorado nacional, y 9 de cada 10 de ellos apoyaron a Biden.

La de este sábado marca el inicio oficial de la carrera del presidente para ser nominado para la reelección en las elecciones del próximo 5 de noviembre. Biden, no obstante, ya se había apuntado una primera victoria en New Hamsphire, donde pese a no figurar su nombre en las papeletas, obtuvo el 64% de los votos, como ha recordado este sábado a los periodistas en el aeródromo de Delaware desde el que emprendió viaje a Los Ángeles y Las Vegas para participar en actos de campaña.

El electorado afroamericano es clave para sus posibilidades en noviembre frente al republicano Donald Trump, en cabeza en varias encuestas de intención de voto. Pero el desánimo no ha sido nunca una característica de Biden, y este sábado ha vuelto a arengar a los suyos con entusiasmo, calificando de nuevo las elecciones presidenciales de batalla por la supervivencia de la propia democracia. Biden ha atacado el comportamiento de Trump, de quien dijo que ha seguido degradándose. “El tipo contra el que nos presentamos no está a favor de nada. Está en contra de todo”, dijo en Delaware horas antes de conocerse los resultados de Carolina del Sur.

Biden se ha mostrado convencido de que, a medida que los estadounidenses empiecen a prestar atención a las próximas elecciones, el contraste entre él y Trump ayudará a su candidatura. “La gente está empezando a centrarse”, dijo, citando una reciente encuesta de la Universidad de Quinnipiac que le muestra seis puntos por delante de Trump, aunque otros sondeos dan una clara ventaja al republicano. Biden citó también dos encuestas de Pensilvania que le otorgan ventaja en ese Estado.

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El optimismo de Biden, cuyos mítines están siendo interrumpidos casi sin excepción por manifestantes propalestinos que le reprochan su apoyo a Israel -ha vuelto a pasar este sábado en Bel Air, donde seis vehículos con grandes banderas palestinas saludaron el paso de su comitiva-, se debe en buena parte a la victoria en New Hampshire. “Por cierto, en New Hampshire no estábamos en la papeleta. No pudimos hacer campaña allí. Pero adivinen qué: obtuvimos el 64%”, recordó satisfecho a los periodistas.

“Nos jugamos mucho, amigos. Tenemos una enorme obligación”, dijo de su disputa electoral e incluso existencial, desde el punto de vista político, con el republicano Trump. “Esto no es solo una campaña. Esto es más bien una misión. No podemos, no podemos perder por el bien del país. Y lo digo desde el fondo de mi corazón. No se trata de mí, va mucho más allá de mí”.

Pese al optimismo del candidato, y las positivas encuestas que esgrime, sondeos como el publicado este viernes por la CNN confirman la tendencia apuntada en los últimos meses: una ventaja mínima pero constante de Trump, con un 49% de apoyos, sobre Biden, con el 45%. Aunque la mejora de la economía pudiera jugar a favor del demócrata, lo cierto es que no logra capitalizar la recuperación en porcentaje de apoyos. Peores perspectivas arroja su política de inmigración y exterior, con la menor ratio de aprobación en la primera (solo un 30%). Su postura en la guerra entre Israel y Hamás, que amenaza con costarle muchos votos en estados como Míchigan, entre los votantes demócratas más jóvenes y, también, entre el electorado afroamericano, se sustancia, según la encuesta de la CNN, en el hecho de que solo el 37% cree que EE UU está haciendo lo correcto, frente al 33% que considera que está yendo demasiado lejos en su apoyo a Israel.

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